lunes, 13 de febrero de 2017

William Kotzwinkle- El nadador en el mar secreto. Una crítica




Una de las ventajas de suscribirte a la magnífica revista Librújula, además de la calidad de sus escritos, consiste en que te obsequian con un libro a elegir. En el número uno de la publicación, me decidí por El nadador en el mar secreto de William Kotzwinkle, del que no tenía ninguna referencia aparte de la imposibilidad de escribir correctamente el apellido del escritor. El libro lo leí con rapidez pero me dejó una impresión tan grande que sabía que en un momento volvería a hacerlo, como así ha sido.


Aviso: en el resto de la entrada spoilereo de lo lindo.


Diane Laski está embarazada, mucho, y en mitad de la noche despierta y descubre que ha roto aguas. Avisa a su marido, Johnny, para ir al hospital. Solo que está a cuarenta kilómetros de su casa, situada en medio de un océano de nieve y donde hace tanto frío que nunca saben si la vieja camioneta podrá arrancar. Entre frecuentes contracciones de Diane y mucha suavidad al volante para no patinar con el hielo, consiguen llegar a la ciudad.


De inmediato y ante la elevada frecuencia de las contracciones  empieza el parto. Un parto que se presenta difícil y complicado ya que el niño viene de nalgas. Después de mucho rato, gran esfuerzo, enorme cansancio y toneladas de sudor el niño nace, pero las caras de los sanitarios anuncian que algo no ha ido bien, nada bien de hecho.


La sinopsis se queda corta y a la vez desvela demasiado, pero se hace muy complicado enhebrar un resumen sin alumbrar datos cuando se trata de una novela corta de tan solo 90 páginas, en la cuidada y muy elegante edición de Navona Editorial. Noventa páginas que vale la pena digerir poco a poco debido al hondo calado emocional de la historia. William Kotzwinkle utiliza un lenguaje sencillo, aunque lleno de bellas y visuales metáforas sobre conceptos próximos y universales, para narrar una tragedia. Tragedia hasta cierto punto cotidiana pero no por ello menos devastadora. No abusa de las descripciones sino que utiliza un tono siempre sobrio y comedido, sin ninguna concesión al exceso, concentrándose en las sensaciones que experimenta el matrimonio Laski, especialmente John, tanto durante la bellísima descripción del parto como todo lo que vendrá posteriormente. Ante la corta duración del relato, el escritor no realiza un hondo perfil psicológico de los protagonistas, pero muestra lo suficiente para saber que son personas fuertes que aceptan con entereza y resignación el cruel desenlace. Esta es precisamente la clave que encumbra a esta novela a la altura de clásico. En ningún momento se cae en el sentimentalismo fácil y la aceptación del dolor ante lo irreparable, ante la pérdida, se narra con una contención estoica admirable. El lector, acongojado, no puede evitar un pesado nudo en la garganta ni la aparición de traicioneras lágrimas durante la lectura de esta corta novela de desoladora belleza.

Leer El nadador en el mar secreto es una experiencia tan acongojante como recomendable. Es imposible permanecer indiferente ante ella y no queda más remedio que recordar el poético título del libro durante mucho tiempo, así como a su autor, William Kotzwinkle, ante la deslumbrante calidad y sobriedad de su narración. Un libro que deja una marca tan indeleble como perdurable.

 

William Kotzwinkle en la Wikipedia

Recomendación: 
No conocer al autor creo que fue más ignorancia mía que no falta de popularidad del mismo. Por tanto, incidir más en su obra. De hecho, por ahí preparado tengo Doctor Rat.
Librújula, sin ninguna reserva.

Mientras escribía esta reseña he continuado abducido por el magnífico I See You de The XX,  el muy grato Running Out of Love de unos reivindicados The Radio Dept así como el rítmicamente alucinado Occult Architecture Vol. I de Moon Duo.

4 comentarios:

  1. Me gustó, es condensado todo loq ue el autor refleja que encima es una vivencia personal. En realidad fue descubierto por casi todo el mundo por ser citado en otro libro, ya ves.
    Besos

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    1. Como digo por arriba, lo encontré una pequeña maravilla. Una narración prodigiosa llena de sentimiento contenido y lograr que una vivencia personal tan dura no tenga nada de exhibición impúdica me pareció de gran mérito.

      Besos

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  2. Pues me haces dudar. Hasta ahora no había leído opiniones muy positivas (por ejemplo).

    ¿Entonces Librújula está bien? ¿Es del estilo de Qué leer? La página web es un poco regulera.

    Y una chorrada final: ¿no te da un poco de grima el tacto de las tapas? He manoseado en la fnac varios libros de esa colección y soy incapaz de sostenerlos mucho tiempo por culpa del repeluco que me da la rugosidad de la tela.

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  3. Hazme caso, el libro es una maravilla. No tiene ni un solo fuego de artificio y creo que te gustará.

    Librújula está bien. No recuerda demasiado a Que Leer. Las críticas de los libros son mucho más personales. Lo único que le pasa, como a todas las publicaciones, es que siempre ponen una estrella de más.

    En cuanto a la coda final (y me he ido a tocar el libro), me gusta el tacto del libro e, incluso, lo encuentro elegante.

    Lo que me da grima es que compres en la FNAC (bueno, salvo en rebajas y si revientan precios).

    Abrazo.

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