domingo, 31 de julio de 2016

PIXIES- GIGANTIC.

Juer si ha costat, molt molt esforç i moltes hores invertides. Totes, suficients? No ho sé però cadascuna necessària en sí mateixa. Pensar-hi, bé no pensar-hi gaire millor encara, vella tàctica de distracció i d'inhibició d'ansietat. Tant vella com efectiva. Els he maleït unes quantes vegades, mal parits, però mira finalment tot ha anat bé i ho he aconseguit. Potser era un assumpte d'expectatives pletòriques que em van fer perdre la perspectiva però no ho crec, més aviat segueixo pensant en la confusió com a eina de control. 
El més important de tot és haver-me demostrat ser capaç de fer una cosa que pensava que em vindria molt gran però el Gigantic he estat jo, per un moment (I can be hero, just for one day).
Només espero no haver estat un trepant martiritzador tot aquest temps fent sagnar les orelles dels que m'envolteu amb el puto resultat dels nassos. 
 
Ara queda enrera i com deien aquells mai prou reivindicats: mira el péndulo, duerme ahora, feliz feliz



And this I know
His teeth as white as snow
What a gas it was to see him
Walk her every day
Into a shady place
With her lips she said
She said

Hey Paul, Hey Paul, Hey Paul, let's have a ball [3x]

Gigantic, gigantic, gigantic
A big big love
Gigantic, gigantic, gigantic
A big big love

Lovely legs they are
What a big black mess
What a hunk of love
Walk her every day into a shady place
He's like the dark, but I'd want him

Hey Paul, Hey Paul, Hey Paul, let's have a ball [3x]

Gigantic, gigantic, gigantic
A big big love
Gigantic, gigantic, gigantic
A big big love

Gigantic, gigantic, gigantic
A big big love
Gigantic, gigantic, gigantic
A big big love 


jueves, 21 de julio de 2016

LEON BENAVENTE- 2. Una crítica.




La historia es sobradamente conocida, hace unos pocos años y debido a la avería de un coche en la carretera León- Benavente, nació un grupo musical con el nombre de esta vía. Lo que sus miembros no podían saber es que ese coche averiado se metamorfosearía en todo un Ferrari, que es en lo que se ha convertido la carrera de León Benavente desde la publicación de su primer disco de homónimo título.



León Benavente es un grupo formado por músicos de carrera contrastada pero con poca repercusión que, de repente y gracias al fulgurante éxito de su disco debut, pasan a recoger encendidas críticas favorables y a participar en todos los festivales del país, ocupando escenarios cada vez más grandes al tiempo que aumenta progresivamente el tamaño de su nombre en los carteles promocionales.



En abril de este año y casi sin bajarse de los escenarios, entregan el que es su segundo disco, titulado con un lacónico 2 y compuesto por 9 canciones que duran unos escasos 35 minutos. Un disco que recoge perfectamente la experiencia por la que han pasado, lleno de canciones directas y urgentes, ideales para ser reproducidas y aumentadas en directo ante audiencias festivaleras de puño en alto.



Disco que reincide acertadamente sobre los pasos del anterior, canciones con ritmo desbocado y contagioso, arrolladores batería y bajo (o sintetizador sumergiéndose en el kraut en varios casos) perfectamente ensamblados asfaltando el sonido de unas poderosas guitarras. Suena la primera canción, California, y el hilo continuista se hace evidente. Los elogios se repiten en la preciosa La Ribera (canción que gana con las escuchas), la reflexiva Nuevas Tierras y las vigorosas y explosivas Gloria y Celebración -dos disparos certeros a los pies del oyente-, llamando la atención las contundentes guitarras deudoras del hard rock de la primera de ellas.



Las canciones del álbum que menos encajan son precisamente las que viran de sus patrones reconocibles. Tanto en Aún no ha salido el sol como en, especialmente, Tipo D, Abraham Boba parece querer imitar a Zach de la Rocha (RATM) lanzando proclamas sin parar. Es fácil imaginar esta última canción ante un público entregado coreando eslogans, el problema está el que el tema es un sinsentido sin pies ni cabeza, aunque curiosamente ha sido elegido como el primer single del disco.



En el último surco encontramos Habitación 615, una canción que narra en tiempo real la estancia del grupo en México DF para un concierto y que muestra perfectamente la brutal evolución del grupo y las reflexiones que asaltan a sus miembros desde la distancia; popularidad, viajes, ego, negocio, familia, entre varias otras. No es su mejor canción pero sin duda, es una de las más honestas.



2 es un disco inmediato, incluso diríamos que algo apresurado, en el que aprovechan la efervescencia producida por su primer disco, del que es digno sucesor a pesar de echar de menos canciones tan brillantes como Estado Provisional, Ser Brigada o Ánimo Valiente, acercándose a su nivel tan solo en la mencionada La Ribera, para consolidar su sonido con un disco continuista superando con éxito la resaca producida por el mismo. La contundencia, intensidad y velocidad del conjunto enmascara y disculpa algunas letras que por momentos pecan de efectistas, buscando el reclamo, el titular. Como curiosidad y diversión para el oyente, reconocer las múltiples referencias musicales que transitan por las canciones.



Como decíamos anteriormente, 2 es un trabajo solvente que  afianzará merecidamente la posición que ocupa el grupo dentro del rock más o menos independiente, siendo fácil imaginar que las canciones sonarán supervitaminazas y mineralizadas en directo, sin ninguna duda, el mejor arma de León Benavente.

TIPO D
 LA RIBERA
GLORIA

 2 EN SPOTI


domingo, 10 de julio de 2016

Love of Lesbian- El Poeta Halley. Una crítica.


El Poeta Halley es ya el octavo disco en la carrera de Love of Lesbian, quinto desde que cambiaron el inglés por el castellano. Decisión a la que nunca le estarán lo suficientemente agradecidos ya que pasaron de no comerse un colín a ser el grupo con mayor repercusión del “indie” español –aún a varias cabezas de los pelmazos de Vetusta Morla-, incluso consiguiendo en un prodigio de multiubicuidad, estar presentes en todos los festivales que se organizan en este país.



Se esperaba con ganas este disco después del mal regusto de boca que dejó su obra anterior, el mastodóntico y vacuo La noche eterna. Los días no vividos. Puede ser que ellos también se dieran cuenta de que habían llevado demasiado lejos su fórmula de canciones con bases machaconas y abundante palabrería graciosa y sorprenden al anunciar que El Poeta Halley es un disco conceptual, con canciones largas y muy trabajadas.



Y el disco empieza bien, francamente bien, con temas como Planeador, Bajo el volcán y Cuando no me ves, aunque pequen de una cierta repetición, y se corona con Los Malos Pasajeros –sin ninguna duda, la mejor canción del disco- a pesar sus excesivos 7 minutos. De todos modos, este inicio hace albergar buenas esperanzas.



Buenas esperanzas que no solo no se confirman sino que se entierran definitivamente al transcurrir el resto del álbum. La debacle empieza con I.M.T.-Incapacidad Moral Transitoria, con un Santi Balmes que se pasa la canción gritando (quién le ha dicho a este hombre que gritar se le da bien? Si parece que esté graznando…) envuelto en unos coros de instituto. Intentan retomar el tono con En Busca del Mago pero su pretenciosidad e insustancialidad lo impiden. Océanos de Sed irrita en su ampulosidad y, otra vez, por los gritos del cantante, Psiconáutas (con sus 9:35 minutos) quiere llevar a los Love of Lesbian por los caminos del rock progresivo y claro, un desastre. Lo mejor de la siguiente, Canción de Bruma, es que rebaja el tono después del despropósito anterior. Para Contraespionaje recuperan el manual de canciones acertadas by Love of Lesbian y tirando de piloto automático consiguen una canción cercana y acertada, casi de lo mejor del disco.



Todo lo contrario que El Yin y el Yen, otro tema que pretende ser gracioso y consigue ser molesto. En este preciso momento recuerdan que estaban haciendo un disco conceptual y se revisten de trascendencia para las dos últimas canciones –El ciclo lunar de Halley Star y El Poeta Halley-, para hablarnos de poetas, escritores y del proceso de creación, aunque ni reclutando al gran Joan Manel Serrat para que recite unos versos logran levantar el vuelo.



Siendo positivos hemos de decir que Love of Lesbian son chicos listos y se han dado cuenta de que las bases machaconas y la instrumentación excesiva asfixian la voz de Santi Balmes y en El Poeta Halley, ésta respira y se le entiende mucho mejor.



A pesar de este acierto, El Poeta Halley es, claramente, un disco fallido. Desmesuradamente largo (13 temas para un total de 72 minutos en un disco pop es una barbaridad) y, sobretodo, muy autoindulgente: letras que no transmiten, no emocionan en absoluto posiblemente porque la temática donde su inspiración brilla es en el desamor, chirriando en otros territorios, sin darse cuenta de que la de voz de su cantante es idónea para un tono confesional, íntimo, que cree ambientes cómplices y cercanos, y fuera de este registro llega a volverse desagradable. Se excede en el uso de juegos de palabras que brillarían si fuesen esporádicos y por repetitivos acaban recordando, con horror, a Mecano y denota una pretenciosidad que les evita ver que no por poner muchas cosas en una canción consigue que ésta sea mejor. O como ellos mismos dicen en su canción Planeador: “Que alguien los pare, empieza a cansar tanta ambición”.



El Poeta Halley no ha sido el Ziggy Stardust particular de Love of Lesbian, de hecho la mera asociación produce rubor. Este disco es como un chicle de esos grandotes que empieza con sabor sorprendente y, poco a poco, se va diluyendo hasta que se convierte en insípido y acabas tirándolo porque es absurdo seguir masticando. Una buena dosis de tijera tanto en número de canciones como en la duración de las mismas hubiese mejorado el resultado final de este olvidable disco. 

BAJO EL VOLCÁN 

I.M.T. INCAPACIDAD MORAL TRANSITORIA

LOS MALES PASAJEROS

EL POETA HALLEY EN SPOTY