martes, 31 de mayo de 2016

Marta Sanz- Black, black, black. Una crítica.



En una librería se hace difícil no reparar en el estante en que se hallan los libros de la colección Compactos de Anagrama. El efecto que producen sus chillones colores  (uno de las mayores aciertos de marketing de los últimos años) y lo asequible de su precio provocan que fácilmente te lleves alguno a casa. Por 8 euros uno se puede arriesgar, sin miedo al error, a descubrir autores e historias. También es cierto que es el típico libro que dejas en su sitio –al lado de sus lustrosos hermanos de colección- y que, normalmente, lees cierto tiempo después.



Este ejercicio promocional viene a cuenta porque exactamente eso me pasó  con Black, Black, Black de Marta Sanz. No recuerdo con que otro libro lo compré, pero tengo bien claro que era el “de propina” y más teniendo en cuenta que no había leído nada de esta autora. Pues bien, un tiempo después y llegado el momento mágico de elegir  libro, su llamativo color amarillo influyó para ser el elegido. Para que luego digan que el diseño de las colecciones y las portadas no son importantes.



Conocemos a Arturo Zarco, investigador privado no demasiado lúcido y homosexual enamoradizo con exceso de pluma que es contratado por los padres de Cristina Esquivel, una doctora a la que encontraron estrangulada en su casa un año atrás sin que la policía haya sido capaz de resolver el caso. El deseo de los padres es que la investigación apunte directamente al esposo de su difunta hija, un albañil marroquí en paro, que para agravar la situación ha enviado a su nieta a Marruecos. Zarco empieza a frecuentar con asiduidad el edificio para conocer a los vecinos, entre ellos a la misteriosa Luz y a su hijo Olmo, joven estudiante coleccionista de mariposas del que se enamora perdidamente. A pesar del inicial rechazo de su madre, establecen lazos de amistad y el detective se convierte en inseparable del joven e inquietante efebo. La investigación empieza a avanzar a la par que se intensifica su relación con el joven y su madre. El descubrimiento de ciertos aspectos ocultos de su personalidad le confunden y solo logran centrarle las diarias conversaciones telefónicas que sigue manteniendo con Paula,  su exmujer que a pesar de seguir dolida con él, sigue enganchada a su rutina de comunicación que aprovecha para escupirle su resentimiento por abandonarle.



Tras este aparentemente clásico inicio de novela en búsqueda de culpable de asesinato, Marta Sanz, sorprende al dividir el relato en 3 partes: la primera protagonizada por Zarco, la segunda que consiste en la lectura del surreal diario de Luz y la tercera en que quien toma el mando de la narración es la propia Paula.



Gracias a esta estructura en porciones, la lectura es sorprendente y la escritora nos va aportando luz sobre el caso con la información que nos añade cada uno de los narradores. Aunque esta luz en muchos momentos sea oscuridad, ya que con cada punto de vista vemos a los diferentes personajes bajo un nuevo prisma y algunos de los que considerábamos inocentes vuelven a entrar en la ruleta de los sospechosos. Cada parte tiene su estilo acorde a la personalidad de su narrador. La primera en voz de Zarco, es romántica y con un punto de ingenuidad acompañando a una sensación de esterilidad y confusión en el proceso de investigación. El diario de Luz es el reflejo de una mente compulsiva y con cierto distanciamiento de la realidad. La parte final en ojos de Paula es mucho más práctica, cínica y resolutiva, quizá como reflejo de la indignación y cierta desesperación que consume a su narradora.


Aunque situar la acción en una comunidad de vecinos no es precisamente novedoso, -indudablemente nos viene a la cabeza la película de Álex de la Iglesia- y a pesar de que se trata de una historia con asesinato el foco principal se cierne en las relaciones existentes entre los integrantes de “esa, su comunidad” y las que se crean con el ya habitual Zarco. Marta Sanz utiliza un lenguaje y un tono cercano, costumbrista y, por momentos, irónico pero sin olvidar en ningún momento una cierta sensación de asfixia al focalizar la acción en el interior de un edificio consiguiendo esta dualidad dotar de gran atractivo a la lectura de la novela.



Una grata sorpresa descubrir a Marta Sanz mediante este Black, black, black, un muy recomendable libro que desde un inicio clásico se convierte en un ejercicio de estilo con una historia donde nada es lo que aparenta y que, entre anécdotas de cotidianeidad espiadas por la  mirilla, la investigación avanza sorteando los meandros causados por las envidias, celos y rencillas entre vecinos que provocan que bajo su vulgar apariencia todos puedan ser culpables. 

Marta Sanz en la Wikipedia
Marta Sanz

Recomendación: 
Evidentemente continuar descubriendo la obra de Marta Sanz y las posteriores correrías de Zarco.

Durante la escritura de esta reseña reincidí con los poco reivindicados y muy necesarios Nada Surf con su último disco You Know Who You Are. También disfruté con el after punk del disco Virtual Analog Tears de los italianos Geometric Vision así como me volvió a sorprender la exquisita brutalidad de Songs about fucking de Big Black.

viernes, 6 de mayo de 2016

Virgin Suicide. Marble Sky

Hi han ocasions en que descobreixes una cançó, una melodia irresistible que connecta amb tu i està plena de llum, és taronja o blau (però no el blue anglès de tristor, sinò blau de bonic) i et dibuixa un involuntari somriure gairebé estùpid -encara que també pot ser el contrari i transmetre un mantra de dessassossec (serà per esses) que t'ajuda a relativitzar, i ho comparteixes i ho ensenyes i no en fot ningú ni puto cas. I et penses que, salvant tres o quatre despenjats solidaris amb tu, la gent -com a concepte, com a massa fins i tot com amenaça- no es vol enterar de res. Per aquells moments, doncs tingue-m'ho clar, pitjor per ells.

 
Melodies came sailing out my, sailing out my lungs
When I was vast enough to go on
Memories came howling forward when I close my eyes
When I was tired enough to drown

But do you think I know
What all these words mean?
Cause in the end it's all just a dream

Under the marble sky
It might go away
Without the brilliant starlight
It might fade away my girl
Cause you have seen it all
And heart it all before
It’s not time to find out why
Now

Do you understand
I'm a part time woman
Part time dreaming man
And that I am vast enough to go on?

But do you think I know
What all these words mean?
Cause in the end it's all just a dream

Under the marble sky
It might go away
Without the brilliant starlight
It might fade away my girl
Cause you have seen it all
And you have heart it all before
It’s not time to find out for sure

My girl you have seen it all
And you have heart it all before
You have seen the lights

Under the marble sky
It might turn away
Without the brilliant starlight
It might turn
It might turn
It might turn away
Without the brilliant starlight



domingo, 1 de mayo de 2016

Triángulo de Amor Bizarro- Salve Discordia. Una crítica.




Casi 10 años han pasado desde la publicación del primer disco de Triángulo de Amor Bizarro. Una década desde que el grupo gallego irrumpió con fuerza arrasadora, provocando un cierto desconcierto ante la novedad y calidad de su trabajo, logrando ocupar rápidamente un lugar referencial dentro de nuestra música, llamémosla, independiente. Posición consolidada con sus siguientes obras: Año Santo (para nosotros su cumbre) y Victoria Mística. En este tiempo Triángulo de Amor Bizarro han abierto un camino, una senda que se ha convertido en clara referencia para grupos como Disco las Palmeras, Belako, Odio París, El Lado Oscuro de la Broca y unos cuantos más.



Hace unos meses publicaron su cuarto trabajo: Salve Discordia, para el que han vuelto a confiar en Carlos Hernández, productor de su disco debut, después de ciertas aventuras inesperadas que tuvieron en el proceso de grabación y mezclas del anterior. Con esta elección han acertado de pleno. Salve Discordia es un disco deslumbrante en el que seguimos encontrando su efectiva mezcla de noise, punk rock y shoegaze pero incidiendo por potenciar la melodía, especialmente mediante la voz de Isa, logrando así el disco más pop de su carrera. Este componente melódico sobresale especialmente en tres ácidos caramelos con claro aroma a hit: Barca Quemada, el claro homenaje a los New Order etapa Technique que es Baila Sumeria y la maravillosa Nuestro Siglo Fnord. Para no inducir a confusión, aclaramos que el concepto pop de Triángulo de Amor Bizarro es abrasivo y lacerante, sin querer alinearse con los grupos  suecos de bonito pop cristalino.  



A pesar de esta deriva pop, sus seguidores más aguerridos pueden estar tranquilos,  Triángulo de Amor Bizarro siguen desenfrenados y sin hacer concesiones. Sus referencias habituales; el feedback y la distorsión de Jesus & Mary Chain y My Bloody Valentine, algo de Suicide, los muros de guitarras de The Ramones y el rock industrial de grupos como Ministry siguen presentes e incluso han conseguido tocar más rápido (superando los 200 b.p.m), más fuerte y tan rabiosos y agresivos como siempre, reflejándose perfectamente en el deje macarra de Rodrigo al cantar en Gallo Negro se Levanta, Luz de Alba o en Cómo Encontró a la Diosa.



Incluso los temas que empiezan relajados y perezosos, como el primer single Desmadre Estigio, Seguidores o la postrera y magnífica O Salve Eris, crecen, aceleran y terminan retorciéndose hasta empozoñarse sumergidas en vibrante shoegaze. 



En cuanto a la parte lírica, brillan en sus letras crípticas y llenas de claves con referencias a la historia antigua y a cultos paganos mesopotámicos -y más recientes como el discordianismo- que se mezclan con vistazos oblicuos a la situación política actual –así proclaman que Europa es una zorra y está matando a su juventud- y atisbos de romanticismo enfermizo y dependiente como en Qué hizo por ella cuando la encontró.



Cuarto disco de la formación gallega y cuarta joya que nos entregan situándose Salve Discordia a una altura muy similar a Año Santo, logrando una obra en la que todo encaja y que ofrece 40 minutos de diversión sin ningún altibajo, lo único que se le puede reprochar es su horrenda portada. A estas alturas, Triángulo de Amor Bizarro se han convertido en una rara avis en nuestro panorama musical, con una discografía de calidad deslumbrante y sin ninguna fisura, cualidad difícil de encontrar en grupos de nuestro país y comparables sin problemas con grupos extranjeros ya míticos. Salve Discordia es un disco destinado a convertirse en referente y el tiempo les volverá a dar la razón.

BAILA SUMERIA


 NUESTRO SIGLO FNORD

O SALVE ERIS

SALVE DISCORDIA EN SPOTI