domingo, 28 de agosto de 2016

Antiguo Régimen- Naturaleza Fractal. Una crítica



Con la publicación en 2014 de su primer disco, Política de Tierra Quemada, Antiguo Régimen se situaron en primera fila del revival post-punk no solo español sino incluso europeo. Esta afirmación no cogió en absoluto por sorpresa a quienes ya les conocían desde la publicación de su primer EP, el estupendo La Formación de la Sombra.


Después de un tiempo de silencio, Antiguo Régimen publican su segundo trabajo, Naturaleza Fractal, con una edición en vinilo de bonita portada naranja enmarcando varias fotografías de parajes desolados en blanco y negro.


Naturaleza Fractal está compuesto por 9 canciones y una concesión a la experimentación, Antiludio, para unos escasos 40 minutos totales y manteniendo unas coordenadas continuistas respecto a su predecesor. Canciones con estructuras complejas y cambiantes, con ausencia casi total de estribillos. El bajo poderoso y omnipresente es el principal conductor del disco y, como puño de hierro en guante de seda, marca un ritmo sostenido bien secundado por unas guitarras preciosistas cargadas de delays y efectos y unos muy atmosféricos teclados que actúan como mullidos cojines dando consistencia y profundidad a los temas.


Destacan canciones como Apología del Desenfoque con una estructura cambiante y su variedad de arreglos. La urgencia de la guitarra protagonista en Museo del Odio. Siega de Almas con sus texturas joydivisionianas producidas por unos densos teclados. La belleza etérea de Natantis Corpis y el avance perezoso de Animales Muertos hasta el cambio en su parte final. Por los surcos del disco supuran las reminiscencias a The Wake, los The Cure más retorcidos y atmosféricos, Joy Divison, The Sounds o The Chameleons y también a los españoles El Desván del Macho o Ciudad Lineal (una auténtica lástima su reciente disolución).

Las letras son crípticas e intrincadas logrando transmitir impresiones frías, dolientes y desesperanzadas. Esta impresión se ve potenciada por uno de los aciertos de la producción, el hecho que las voces queden ensambladas con la instrumentación especialmente cuando quedan amortiguadas por los sintetizadores y actúan como un instrumento más. En los escasos momentos en que intentan destacar y ser protagonistas, el conjunto se resiente. Como acostumbra a pasar en los trabajos tan adscritos a un género o estilo concreto, a quien no le guste éste va a encontrarlo un disco lineal sin llegar a apreciar la belleza en sus abundantes matices. 


Se acostumbra a decir que el segundo disco es el de la confirmación y los valencianos Antiguo Régimen no solo lo hacen sino que reafirman su posición de cabecera dentro del revival post-punk, que ya hace unos años disfrutamos, gracias a este efectivo tratado de coldwave llamado Naturaleza Fractal

APOLOGÍA DEL DESENFOQUE

MUSEO DEL ODIO

SIEGA DE ALMAS

NATURALEZA FRACTAL EN SPOTI



miércoles, 24 de agosto de 2016

Andrea Camilleri- La Banda de los Sacco. Una crítica.

Cuando te vas de vacaciones acostumbras a hacer previsiones muy optimistas y te llevas varios libros que, por lo corriente, devuelves a su estante sin haberlos tocado. En las últimas me pasó todo lo contrario, solo cogí uno y lo terminé enseguida, lo que me dio una oportunidad magnífica: ir a una librería a comprar uno para empezar a leerlo inmediatamente. Después de una hora de divagar -Síndrome de Stendhal al ataque- y sabiendo que lo quería de bolsillo –por precio, peso y volumen- el elegido fue La Banda de los Sacco de mi muy admirado Andrea Camilleri.

La obra del veterano autor siciliano podríamos dividirla en dos bloques: por un lado, las novelas del comisario Salvo Montalbano que le han dado fama y popularidad y por otro, las obras en que recrea episodios históricos, perfectamente documentados, de su convulsa Sicilia. Tan deliciosas de leer unas como otras. La Banda de los Sacco pertenece a este segundo grupo.

La acción se sitúa a mediados del S. XIX cuando Luigi Sacco no es más que un pobre jornalero de Raffadali, Sicilia. Gracias a su honradez junto con sus ganas de aprender y trabajar logra prosperar hasta tener una hacienda propia con varios campos, se esposa con la mujer de sus sueños y tienen seis hijos (Vincenzo, Salvatore, Vanni, Girolamo, Filomena y Alfonso). Todos ellos demuestran haber heredado el ingenio y las ganas de trabajar del padre, logrando hacer la propiedad familiar más fuerte y próspera así como abriendo nuevos negocios no solo dependientes de la agricultura.

Hasta aquí todo es alegría y felicidad pero un mal día a principios de 1920, reciben una carta en la que la Mafia les exige una elevada porción de sus ingresos. Los Sacco se reúnen y deciden no pagar, sin hacer caso de la misiva inicial ni de las posteriores advertencias que reciben. A partir de entonces, empiezan a sufrir todo tipo de penalidades: robos, incendios, emboscadas que acaba en tiroteos y acusaciones falsas. Es decir, deben demostrar su propia inocencia ante la impasibilidad de la policía que incluso les recomienda colaborar con ellos.

Pero los Sacco no son personas de renunciar a sus principios y no dan su brazo a torcer. A fuerza de acusaciones injustificadas por crímenes no cometidos, deciden trasladarse a la montaña, siempre con el fusil a cuestas, dando lugar a la leyenda de La Banda de los Sacco, en lucha contra el acoso de la Mafia, de los carabineros e incluso, de sus propios vecinos –pertenecientes a la organización delictiva o, simplemente, por no querer ser acusados de colaboracionistas-. Para acabarlo de rematar, con el ascenso del fascismo se envía a Sicilia al prefecto Cesare Mori, conocido por sus métodos expeditivos, destinado a acabar con la Mafia, los bandoleros y toda persona que no sea afín a su ideología. Dada la merecida fama de socialistas que tienen, el comendador se toma muy a pecho su captura con lo que el destino no se presenta nada halagüeño para los protagonistas.

Andrea Camilleri es un escritor tremendamente hábil. Con un estilo sencillo, directo, sin florituras narra una historia real conocida a partir de las entrevistas con uno de los hermanos supervivientes y de la revisión de la diferente documentación judicial existente, pero en ningún momento toma partido sino que hace que sea el lector quien decida ante la exposición de hechos, agravios y sus consecuencias. Incluso, en algún momento Camilleri duda de su total inocencia. Sus escasas 187 páginas en la edición de bolsillo se leen a una velocidad vertiginosa. Hecho este favorecido por la estructura de 15 cortos capítulos más apostillas sobre los mismos. Al acabar cada uno de estos capítulos el lector se queda con ganas de más e irremediablemente empieza el siguiente, así hasta que se da cuenta de que ha finalizado siguiendo los avatares de La Banda de los Sacco.

Como el mismo autor indica en la nota al final del libro, mediante este ha querido mostrar cómo la mafia no sólo mata, sino que, allí donde el Estado está ausente, también condiciona y trastorna irreparablemente la vida de las personas. Denuncia claramente el dominio feudalista que ejerce la organización delictiva sobre la vida de las personas impidiendo cualquier atisbo de progreso y enriquecimiento sino es con su consentimiento y “pasando por caja”. Con la expresión “Estado ausente” se refiere a la actitud permisiva de las autoridades ante sus abusos (hablamos de inicios del S. XX). En el momento en que se decide a actuar, ya bajo el fascismo, lo hace enviando a un sanguinario famoso por la brutalidad y ensañamiento –es decir, el que hace cumplir la ley no tiene ningún problema en saltársela en el ejercicio de sus funciones- y como siempre, el hecho de querer acabar con la Mafia no es una idea destinada a proteger al pueblo sino que se la quiere eliminar para imponer sin oposición las ideas propias del fascismo y, ya aprovechando la coyuntura, extinguir a cualquier enemigo de esta ideología.

La Banda de los Sacco es una lectura muy satisfactoria, ideal para una tarde de verano aunque la ligereza del estilo no ha de impedirnos ver las cargas de profundidad colocadas por Andrea Camilleri. Otro nuevo acierto del veterano escritor siciliano.

Andrea Camilleri en la Wikipedia

Recomendación: 
Lógicamente la serie de novelas del comisario Salvo Montalbano y también las novelas históricas sobre Sicilia. Si alguien está interesado en ahondar en la historia de la isla italiana, Leonardo Sciascia es el autor indicado.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el sorprendentemente convincente Postal de Chicharrón, el espídico y atrompiconado Give me a Wall de Forward Russia y el oscuro Wave- Form de Terminal Gods. 

martes, 23 de agosto de 2016

Marc Pastor- La Mala Dona- La Mala Mujer. Una crítica.




Hace un par de años y a raíz de un reportaje que vi en TV3 sobre Enriqueta Martí, La Vampira del Raval, compré el libro La Mala Mujer en el que Marc Pastor novelaba su historia. Como buena referencia indicar que cuenta con el aval de ser la ganadora del I Premi Crims de Tinta, uno de esos premios modestos pero buen indicativo de calidad.


La acción se sitúa alrededor de 1910, en una Barcelona todavía resacosa de la dolorosa Semana Trágica del año anterior. En ella, nos encontramos al Inspector de Policía Moisés Corvo (el protagonista de la fantástica Bioko, tan arrogante y sin escrúpulos como infatigable seguidor de sus principios) y su compañero Juan Malsano. Cuando a Corvo, gran conocedor de los bajos fondos, le llegan fundados rumores sobre “El Monstruo” y las desapariciones de hijos de prostitutas que se están produciendo en Barcelona no duda en darles credibilidad y empieza a investigar.


Conforme Corvo tiene la certeza de que los robos de niños son reales y tiene indicios de ello, se encuentra con importantes obstáculos tanto a nivel de sus propios mandos policiales como que sus indagaciones conducen a un callejón sin salida ante las sombras y falta de pistas sobre quien sea que está perpetrando estas desapariciones. Pero Moisés Corvo y Juan Malsano no se desalientan y con la ayuda de diferentes colaboradores logran hacer avanzar la investigación, a espaldas de sus superiores. Pero, ¿serán suficientes y efectivos sus esfuerzos ante el manto de oscuridad que rodea al caso?.


Como hemos dicho en la introducción, La Mala Mujer, noveliza la historia de Enriqueta Martí, posiblemente la mayor asesina en serie española y descrita por el propio autor como la Jack el Destripador barcelonesa. Un vampiro, un monstruo, un ser malvado que actuaba como proxeneta suministradora de niños para miembros de la alta sociedad y también curandera que elaboraba remedios, pomadas y ungüentos con restos de niños a los que secuestraba y mataba. Parece ser que entre sus clientes se encontraban personas muy influyentes con lo que ésta gozaba de protección y que solo fue capturada cuando secuestró a una niña de una familia de clase media y, entonces, los medios de comunicación se volcaron en el caso.

¿Pero es cierta la historia?. Parece ser que hay indicios importantes sobre ello, aunque en los últimos años también se han publicado versiones contrarias en las que se dice que Enriqueta Martí no fue más que el brazo visible o el cabeza de turco de los intereses de la alta burguesía de la época. De todos modos, no deja de ser sorprendente el oscurantismo que ha rodeado a este episodio dado lo, relativamente, cercano en el tiempo en que se produjo.

Como es habitual en las novelas de Marc Pastor el ritmo es frenético, trepidante con lo que el lector devora el libro a toda velocidad. Utiliza acertadamente una muy particular voz como narradora de la historia y tal y como es habitual en el autor, con una sólida construcción de personajes, muy  ricos en matices. El desarrollo de la historia es muy convincente con proliferación de ambientes opresivos lo que le da un tono brumoso, casi gótico, a la historia muy acorde con todo el misterio que la rodea. Es de destacar el complejo trabajo de documentación que tuvo que realizar el escritor ya que tanto el ambiente de los bajos fondos barceloneses, como los lugares a los que asiste la alta sociedad (Casino de l’Arrabassada, el Xalet del Moro) están perfectamente plasmados así como el ambiente que se respiraba en las calles barcelonesas, totalmente diferente el diurno del nocturno.


En el sustrato de la novela se refleja como los intereses de los poderosos protegen las actuaciones más pavorosas, siempre y cuando les convenga y los afectados sean miserables, solo actuando cuando el radio de acción de estas actuaciones se descontrola y puede llegar a afectarles. También nos ha parecido muy llamativa la forma de actuación policial, basándose casi exclusivamente en el instinto de los investigadores y su red de contactos sin poder contar con ninguna ayuda documental ni científica –excepto los forenses- por parte de la Policía, contrastando con todos los medios que disponen actualmente, tan solo cien años después. 


La Mala Mujer nos ha parecido un libro excelente en su modestia. Novela que garantiza unas horas de lectura muy satisfactoria y Marc Pastor vuelve a confirmar que es un excelente narrador a caballo entre el fantástico y la realidad.

Otras novelas reseñadas del autor:



Marc Pastor a la Viquipèdia

Recomendación: 
3 novelas leídas de Marc Pastor, 3 aciertos. Apostar por el autor: Montecristo, El año de la plaga, la impresionante Bioko y la reseñada.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el bellísimo Seventeen Seconds de The Cure, el inspirado tratado de oscuridad Of Desire de The KVB y el perfecto ejemplo del significado del término coldwave: The World is Getting Colder de Lebanon Hanover. 
  

sábado, 13 de agosto de 2016

RADIOHEAD- A MOON SHAPED POOL. Una crítica.


El pasado mes de mayo Radiohead publicó A Moon Shaped Pool su esperadísimo noveno disco. Los lanzamientos de la banda oxoniense siempre levantan expectación y más después de la sensación de decepción que dejó su anterior trabajo, The King of Limbs. No en vano Radiohead son, sin ninguna duda, el grupo más influyente del pop-rock de los últimos veinte años, nivel al que tan solo se han podido acercar tímidamente los canadienses Arcade Fire



Como empieza a ser habitual en la banda, la publicación del disco fue por sorpresa filtrándose tan solo que su productor sería el habitual Nigel Godrich y que contaría con un mayor mayor protagonismo de los arreglos de Jonny Greenwood. En tan solo una semana, anularon cuentas y publicaciones en redes sociales, lanzaron el single Burn the Witch con su vídeo correspondiente y publicaron digitalmente todo el LP.



El avance del mismo, Burn the Witch, abre A Moon Shaped Pool, una buena canción en la que el crescendo de los violines es el claro protagonista hasta acabar desquiciados en primer plano consiguiendo transmitir una atractiva tensión. Sigue con Daydreaming que quiere ser Nude (In Rainbows) solo que muchísimo más larga y desprovista de emoción, aunque la voz de Thom Yorke pugna por salvarla. Decks Dark es un tema confuso y opresivo con una letanía que la convierte en un mantra. En Desert Island Disk empezamos a tener sensación de repetición, en esta ocasión es la guitarra acústica la que acompaña la voz de Thom. A estas alturas, la sensación de linealidad empieza a ser notable. Entonces llega el turno de Ful Stop, la mejor canción del disco con diferencia, en que una base kraut provee de andamiaje y ritmo a la misma emparejándola en cierto sentido con la maravillosa Jigsaw Falling into Place o incluso con The Rip de Portishead.


A continuación Glass Eyes, otro tema intimista acompañado de unos sencillos arreglos de cuerda siendo su escasa duración su mejor virtud. El ritmo acompasado de Identikit atrae la atención, aunque sobran unos molestos coros, hasta que la guitarra de Jonny Greenwood toma el mando y logra rescatarla. Y si en este momento terminase el disco podríamos decir que es un trabajo correcto pero no es así y el trío de canciones que forman The Numbers, Present Tense y Tinker Tailor Soldier Rich Man Poor Man Beggar Man Thief le hacen perder muchos enteros. Thom Yorke recitando sobre unas canciones que se alargan innecesariamente, arreglos que por momentos recuerdan a la Bjork más despistada, presencia de coros sencillamente irritantes y una carencia de emoción que deriva en indiferencia, hecho casi desconocido en un grupo como Radiohead. Para acabar destrozan True Love Waits (canción de 1995 publicada en su versión live en el Ep I might be wrong?) con una lenta y desangelada versión a piano.



Llama la atención que la mayoría de las canciones del disco eran ya conocidas y habían sido tocadas en directo con anterioridad, y la mayoría, con mejores versiones. Como bagaje del mismo destacamos la fantástica Ful Stop y el single Burn the Witch, el resto son temas anodinos que no merecen formar parte de un grupo con un legado tan grande como Radiohead. Es destacable el siniestro perpetrado en True Love Waits al despojarla de toda intensidad y convertirla en una simple anécdota.



Gran decepción A Moon Shaped Pool, ni los tan cacareados arreglos de cuerda ni la orquestación sinfónica con presencia de coros suponen una mejora del sonido Radiohead. Todo lo contrario. Donde algunos verán intimismo, calidez y búsqueda de la esencia de las canciones nosotros solo hallamos linealidad y una creciente sensación de sopor y aburrimiento a pesar del gran esfuerzo vocal de Thom Yorke. A Moon Shaped Pool es un LP destinado a quedar en el rincón de las obras olvidadas y ya van dos seguidos, hecho éste que no hace más que engrandecer a In Rainbows su último gran trabajo y el gran infravalorado de la discografía de los ingleses, disco que no ha hecho más que ganar con el tiempo todo lo contrario de lo que sucederá con el que hemos reseñado en estas líneas.

BURN THE WITCH
DAYDREAMING
FUL STOP

A MOON SHAPED POOL EN SPOTI

viernes, 12 de agosto de 2016

John Connolly- Los Hombres de la Guadaña/ Els Homes de la Dalla. Una crítica.


Creo que lo he comentado anteriormente, el detective Charlie “Bird” Parker de John Connolly junto con el comisario Montalbano de Andrea Camilleri, son mis personajes  preferidos de novela negra integrados en una serie. Colecciones tan parecidas en su temática como totalmente antagónicas en su forma y contenido que no sabría decir cuál es mi favorita. Como neurótico, intento leer los libros por orden de publicación y al llevar cierto tiempo sin acudir a ellos, no puedo evitar mirar de soslayo al estante donde los tengo ordenados. Un tiempo excesivo después del anterior Los Atormentados le llega el turno a Los Hombres de la Guadaña, que es el 7º título de la serie.

Los Hombres de la Guadaña sorprende debido a que el personaje principal no es Charlie Parker sino que el foco de atención se centra en la pareja formada por sus amigos Angel y, especialmente Louis. Intercala el presente de la acción con flashbacks sobre la infancia y adolescencia de este último, en una ciudad muy racista en la que la vida de un negro no vale nada. Ciudad de la que tiene que huir a toda prisa al vengar, con 15 años y mediante un ingenioso plan, la muerte de su madre matando al causante. Pero esta huida hacia ninguna parte termina cuando sus perseguidores le localizan y Louis no duda en eliminarlos. Sin opciones, no le queda más remedio que aceptar la oferta de Gabriel, un misterioso personaje, para que pase a formar parte de su equipo de segadores, asesinos perfectamente entrenados para obedecer y ejecutar sin escrúpulos los encargos que reciben. Louis se acaba convirtiendo en el mejor de los segadores y Gabriel en su mentor.

Volviendo al presente, Louis empieza a verse acechado por uno de sus antiguos compañeros de profesión con el que tiene cuentas pendientes, que ya ha actuado contra sus propiedades e intereses como señal de advertencia. Aprovechando que les ofrecen ejecutar una venganza contra un millonario de turbios negocios que está protegido por su actual enemigo, deciden aceptar y resolver dos problemas de una sola vez. 
Al llegar a la aislada y enorme propiedad de su objectivo, se dan cuenta de que todo ha sido una trampa para que caigan en una encerrona, pasando a ser víctimas en lugar de verdugos. Aislados entre la vegetación en un paraje inaccesible por carretera, desorientados y sin comunicación con el resto de su equipo empiezan a temer lo peor al saberse cercados por sus enemigos. Cuando Parker recibe el aviso de que están en serios problemas, acude frenéticamente en su ayuda sin tener la certeza de llegar a tiempo y sin saber exactamente a dónde va ni qué hallará una vez lo encuentre.

Los Hombres de la Guadaña es un libro diferente dentro de la colección. Es claramente un spin-off centrado en la figura de Louis. Detalla su juventud y sus inicios en el callejón sin salida del crimen, buscando así mostrar las raíces de su contradictoria personalidad tan implacablemente profesional en la ejecución de su cometido como protector con sus amigos, tan despiadado con sus enemigos como leal a los suyos y a sus ideales. A través de su relación con Louis también radiografía perfectamente a Angel, escudero inseparable y que bajo su máscara de desenfado y despreocupación oculta una eterna preocupación y un constante desasosiego por la parte oscura de su compañero. 

Es fácil reconocer el estilo de John Connolly, ritmo vertiginoso que permite devorar rápidamente sus 390 páginas, intercalado de flashbacks del pasado para comprender mejor el presente, certeras descripciones de situaciones que desembocan en el inicio de la acción, personajes magistralmente trazados y toneladas de tensión y contundente violencia que acecha en cada párrafo. 

Pero claro, echamos de menos a Charlie Parker -que prácticamente no aparece hasta el último tercio de la novela- y sus conflictos internos, su afán de justicia y la perpetua lucha entre el Bien y el Mal, el encuentro con lo sobrenatural que en esta novela está totalmente ausente así como la turbiedad intrínseca del personaje, características todas ellas que nos han hecho querer al personaje.

Los Hombres de la Guadaña es un buen libro, la calidad literaria de John Connolly está fuera de toda duda, pero no deja de ser una curiosidad, una anécdota que complementa la serie y nos ayuda a entender mejor a los amigos de Parker y su compleja personalidad, a la altura del protagonista principal aunque sería un error empezar a leer los títulos de esta serie por este libro.


OTRAS RESEÑAS DEL AUTOR:
- LOS ATORMENTADOS  

- LOS AMANTES

John Connolly en la Wikipedia
John Connolly

Recomendación: 
Para quien le desconozca, seguir a John Connolly empezar la serie por el magnífico primer libro de la misma: Todo lo que muere. 
Andrea Camilleri tanto en sus novelas policíacos como las históricas sobre su querida Sicilia.

Mientras escribía esta reseña he escuchado el magnífico White Album de The Beatles (corremos el peligro de quedarnos solo con sus recopilatorios y no escuchamos discos tan brutales como éste), el cálido Disaffected de los grandísimos Piano Magic y el regular Lion del mítico Peter Murphy.

lunes, 8 de agosto de 2016

Miqui Otero- Rayos. Una crítica.


Tenía ganas de leer a Miqui Otero. Su actividad -codo con codo con el gran Kiko Amat- al frente del Primera Persona, sus artículos en El País (de lo poco destacable que queda en ese periódico), la creciente repercusión obtenida por su obra anterior La Cápsula del Tiempo y las bonitas ediciones que acostumbra a realizar Blackie Books me habían predispuesto a su favor. Por tanto, cuando en Sant Jordi vi la bonita portada de Rayos, su nueva novela, no dudé ni un momento en llevármela a casa.



Rayos nos explica la historia de Fidel Centella, un chico de 24 años, que trabaja como becario en un periódico barcelonés y posee un desconcertantemente pésimo sentido de la orientación (vamos, que se pierde a dos calles de su casa). Una noche, mientras sus padres están de vacaciones en su Galicia natal, se le cierra la puerta de casa con las llaves dentro y, entonces, no le queda más remedio que dar el paso. En zapatillas, calzoncillos, y una raída y a todas luces pequeña camiseta de Barcelona 92 (su hortera camiseta de la suerte) se encamina hacia el piso del Raval que comparten sus amigos del colegio, para instalarse en él y emanciparse de una vez por todas.



Sus amigos son sus rayos, su guía en la oscuridad, la referencia que encuentra al levantar la cabeza, metaforeados en las luces de Montjuic. El avispado Iu negociante aventajado, el conquistador Brais guía turístico tanto de exterior como de interior,  el artista taciturno Justo, que debe dedicarse a pintar con brocha gorda para mantenerse, convivirán con el apocado Fidel, siempre esperando a que los trenes paren delante de él, bajen la escalerilla y le obliguen a subirse a ellos antes de intentar cogerlos por él mismo. La convivencia dentro del ruinoso piso que comparten y sus experiencias compartidas pondrán a prueba los hilos que entretejen su sólida amistad.  



Rayos no pretende ser tanto un libro iniciático como el reflejo de la pérdida que comporta la asunción de responsabilidades de la vida adulta, ya sean laborales, sentimentales o de cualquier tipo. Durante el transcurrir de la historia, Fidel ve tambalearse los pilares que habían sustentado su existencia: sus padres, su amiga y confidente Bárbara e incluso sus inmutables Rayos.



Miqui Otero demuestra que es un gran contador de historias, por momentos recuerda a un Paul Auster en buena forma. Coge un hilo que puede parecer aleatorio, lo enfoca y lo desarrolla siguiendo su propio cauce alejado del río principal mientras el lector disfruta con su devenir. El único problema estriba en que estas enriquecedoras ramificaciones, en ocasiones, pueden llegar a distraer de la trama principal.



La narración avanza a buen ritmo, la trama gana interés durante la lectura y los personajes están bien trazados. Destaca especialmente Fidel, siempre indeciso y dubitativo y que, pobre, se pasa la novela naufragando entre 2 aguas: el refugio de la casa de sus padres y el abandono que supone el piso con sus amigos. El amor hacia Diana –la niña bien- y el platonismo hacia Bárbara –la chica salvaje-. El ambiente de semi pobreza de Tinet y sus flirteos con los lujos de la alta burguesía barcelonesa. Tanta ambivalencia socava el equilibrio de Fidel conduciéndole hacia el desastre.



El escritor utiliza la coartada de la historia de los chicos para mostrarnos una Barcelona  que todavía no se había entregado totalmente al turismo (Barcelona que ya no existe) mostrando casos de mobbing inmobiliario para lavar la cara de la ciudad –y especular logrando pingües beneficios-. Refleja mediante los padres de Fidel, gallegos, la inmigración llegada a la ciudad a finales de los 60 y primeros 70 (y que siempre han mantenido la añoranza de su tierra), contrapuesta con la reciente ola de emigración, en este caso extranjera, y que es un fenómeno imparable invadiendo las calles de la ciudad. El mismo fenómeno pero contemplado por todos de manera totalmente diferente. A través de las andanzas de Fidel, el autor plasma en la novela la diferencia de clases, tan claramente delimitada geográficamente por barrios en la capital catalana. Por todo esto, Rayos también es un agridulce canto de amor a la Barcelona del autor.



Rayos tiene una doble cara. La alegría de la juventud con su intensidad y ganas de vivir al límite y su reverso, los batacazos producidos por las primeras decepciones, las primeras traiciones, las primeras pérdidas. En este aspecto es donde acusamos falta de fuelle y contundencia. Las situaciones humorísticas no son hilarantes y a los momentos más tristes no acaban de conmover, les falta emoción, un plus de desgarro. Posiblemente porque Fidel sea un sosainas de mucho cuidado o porque la novela tiene posos autobiográficos y el autor haya sido cauto al contenerse para no exponerse demasiado, aunque esto último sea tan solo una hipótesis.



Como decía más arriba, me ha llamado mucho la atención la facilidad para contar historias de Miqui Otero, hecho éste que le convierte en un autor a seguir muy de cerca.


Página de Miqui Otero
Miqui Otero

Recomendación: 
Sus libros anteriores Hilo Musical y La Cápsula del Tiempo. Con algunos puntos en común la superior, por mayor acidez y descaro, Cuatro Amigos de David Trueba. 

Durante la escritura de esta reseña escuché el ninguneado y cada día mejor La Petite Mort de James, el sorprendente y fresco Chicharrón del grupo homónimo, el resultón Strange Little Birds de unos relanzados Garbage así como el maravilloso Forever Changes de Love.



martes, 2 de agosto de 2016

LINDA GUILALA- PSICONÁUTICA. Una Crítica.

Linda Guilala no es, precisamente, un grupo recién llegado. Sus miembros, Eva e Iván, formaron parte de los extintos Juniper Moon y su primer disco como Linda Guilala, Bucles Infinitos, se remonta al ya lejano 2009. Desde entonces, han publicado unos cuantos singles y EP’s aunque no ha sido hasta el espléndido EP Xeristar (2014) en que afianzan su sonido. Siguiendo la senda marcada por éste, hace un par de meses presentaron su nuevo trabajo, Psiconáutica.


Lo primero que llama la atención del disco es el extenso número de canciones, 20. Aunque hay que decir que la mitad de ellas no son tales, sino más bien esbozos, interludios, experimentaciones -ora ruidosas ora delicadas- que en varios casos no llegan al minuto de duración.


Los 10 temas restantes, incluyendo el postrero instrumental Uroboros, son un persistente combate entre el corazón pop de las canciones y las capas de sonido, feedback y distorsión que pretenden sepultarlo sin conseguirlo (como un pequeño y dulce Psycho Candy). Canciones que empiezan con aires dream pop y acaban desparramándose en un voluptuoso baño de shoegaze y sonidos abrasivos a las que se suman, en ocasiones, unas repetitivas bases electrónicas dotándolas por momentos de un cierto aire psicodélico.


Ecos planetarios en Monstruo y la acelerada y primer single Cosas Nuevas, aromas a los jesusandmarychain más broncas en Fobia Social I, bizarradas triangulares en Accidente o Fobia Social II (seguro que es Eva y no Isa quien canta?). Las maravillosas Abstinencia y Ansiedad como mejor ejemplo de canciones dream pop que desembocan en un intento noise pop de alto octanaje. A pesar de los nombres mencionados y otros que podríamos mencionar como My Bloody Valentine, los añorados Nadadora o los ponzoñosos Blonde Redhead de sus primeros discos, el gran mérito de Linda Guilala es conseguir canalizar todas sus gustos e influencias en un poderoso sonido de marcada personalidad propia. 


Las letras, parcialmente indescifrables tras las capas de sonido, inciden en temas como la individualidad y el aislamiento, el miedo y desconcierto ante la sociedad que nos rodea, la amenaza de la depresión y la ansiedad siempre presente siempre latente. Los títulos de las canciones dan buenas pistas sobre su contenido.


Psiconáutica es el reflejo de muchos años de trabajo, de constantes piruetas, pruebas y experimentaciones hasta conseguir dar con la tecla precisa, el arreglo perfecto, el sonido buscado. La única crítica que se le puede hacer al disco radica en que ante la calidad de sus canciones prefiramos un par de temas completos más en detrimento de 3-4 temas experimentales. Pero como Linda Guilala siempre han hecho lo que les ha  dado la gana, bienvenido sea Psiconáutica, un manjar para paladares entrenados. 

COSAS NUEVAS


ABSTINENCIA

FOBIA SOCIAL I

PSICONÁUTICA EN SPOTI