jueves, 21 de julio de 2016

LEON BENAVENTE- 2. Una crítica.




La historia es sobradamente conocida, hace unos pocos años y debido a la avería de un coche en la carretera León- Benavente, nació un grupo musical con el nombre de esta vía. Lo que sus miembros no podían saber es que ese coche averiado se metamorfosearía en todo un Ferrari, que es en lo que se ha convertido la carrera de León Benavente desde la publicación de su primer disco de homónimo título.



León Benavente es un grupo formado por músicos de carrera contrastada pero con poca repercusión que, de repente y gracias al fulgurante éxito de su disco debut, pasan a recoger encendidas críticas favorables y a participar en todos los festivales del país, ocupando escenarios cada vez más grandes al tiempo que aumenta progresivamente el tamaño de su nombre en los carteles promocionales.



En abril de este año y casi sin bajarse de los escenarios, entregan el que es su segundo disco, titulado con un lacónico 2 y compuesto por 9 canciones que duran unos escasos 35 minutos. Un disco que recoge perfectamente la experiencia por la que han pasado, lleno de canciones directas y urgentes, ideales para ser reproducidas y aumentadas en directo ante audiencias festivaleras de puño en alto.



Disco que reincide acertadamente sobre los pasos del anterior, canciones con ritmo desbocado y contagioso, arrolladores batería y bajo (o sintetizador sumergiéndose en el kraut en varios casos) perfectamente ensamblados asfaltando el sonido de unas poderosas guitarras. Suena la primera canción, California, y el hilo continuista se hace evidente. Los elogios se repiten en la preciosa La Ribera (canción que gana con las escuchas), la reflexiva Nuevas Tierras y las vigorosas y explosivas Gloria y Celebración -dos disparos certeros a los pies del oyente-, llamando la atención las contundentes guitarras deudoras del hard rock de la primera de ellas.



Las canciones del álbum que menos encajan son precisamente las que viran de sus patrones reconocibles. Tanto en Aún no ha salido el sol como en, especialmente, Tipo D, Abraham Boba parece querer imitar a Zach de la Rocha (RATM) lanzando proclamas sin parar. Es fácil imaginar esta última canción ante un público entregado coreando eslogans, el problema está el que el tema es un sinsentido sin pies ni cabeza, aunque curiosamente ha sido elegido como el primer single del disco.



En el último surco encontramos Habitación 615, una canción que narra en tiempo real la estancia del grupo en México DF para un concierto y que muestra perfectamente la brutal evolución del grupo y las reflexiones que asaltan a sus miembros desde la distancia; popularidad, viajes, ego, negocio, familia, entre varias otras. No es su mejor canción pero sin duda, es una de las más honestas.



2 es un disco inmediato, incluso diríamos que algo apresurado, en el que aprovechan la efervescencia producida por su primer disco, del que es digno sucesor a pesar de echar de menos canciones tan brillantes como Estado Provisional, Ser Brigada o Ánimo Valiente, acercándose a su nivel tan solo en la mencionada La Ribera, para consolidar su sonido con un disco continuista superando con éxito la resaca producida por el mismo. La contundencia, intensidad y velocidad del conjunto enmascara y disculpa algunas letras que por momentos pecan de efectistas, buscando el reclamo, el titular. Como curiosidad y diversión para el oyente, reconocer las múltiples referencias musicales que transitan por las canciones.



Como decíamos anteriormente, 2 es un trabajo solvente que  afianzará merecidamente la posición que ocupa el grupo dentro del rock más o menos independiente, siendo fácil imaginar que las canciones sonarán supervitaminazas y mineralizadas en directo, sin ninguna duda, el mejor arma de León Benavente.

TIPO D
 LA RIBERA
GLORIA

 2 EN SPOTI


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