miércoles, 29 de abril de 2015

COLLITA DE SANT JORDI 2015


BLITZ- DAVID TRUEBA: El llibre que tenia més clar que compraria i que al final gairebé oblido. Conseqüències de voltar per carrers atapeïts de gent i entrar en llibreries a petar. En David Trueba s'ha anat convertint en aquell amic que no et falla mai: et fa riure, et sorpren i sempre, sempre t'emociona. Seguidor confés de l'autor.

PUTA PASTA- EMILI BAYO: He d'afirmar que sóc més de poble que un John Deere d'aquells verds amb enormes rodes grogues però quan un autor de la teva ciutat, de qui has llegit varis llibres i sempre t'han agradat, es passa a la Novel.la Negra i a sobre guanya premis, és obligat comprar-lo. A més el títol és genial i sempre agrada que hi hagin escenaris reconeixibles.

PIERRE LEMAITRE- NOS VEMOS ALLA ARRIBA. El Goncourt sempre és una bona referència i més després d'haver llegit una altra obra d'aquest escriptor -Alex-. Comprat amb un any de retard gràcies a una confusió fonètica amb el nom de la que encara me n'enfoto (eh, little sister?).

THE SMITHS- MÚSICA, POLÍTICA Y DESEO. VVAA. 2 llibres dels Smiths en menys d'un any? Què diran els Cure que són el meu grup de tota la vida? Pinta interessant veure com uns quants els hi tiren floretes i jo faré de hater dient allò de: exageracions, tampoc eren per a tant... Adoro els Smiths, clar que sí, però no soporto tanta tonteria (en general i en particular), espero que algun dels ponents em sorprengui per a bé. Encert total com a regal.

LA PENITÈNCIA DE L'ALFIL- RAFA MELERO: Petita llicència ja que la veritat és que el vaig comprar a la presentació del llibre a Lleida ja fa uns quants dies. Moltes ganes de llegir la continuació de les desventures d'en Xavi Masip i de comprovar l'increment de repercussió de l'obra d'en Rafa Melero.

Recordeu-me que per Sant Jordi no es pot sortir per carrer a les 7 de la tarda.

 

domingo, 26 de abril de 2015

Tulsa- La Calma Chicha. Una crítica.



En 2007, Tulsa –proyecto comandado por  Miren Iza- sorprendió con la publicación de su maravilloso primer disco, Solo me has rozado, en el que descubrimos la personalísima voz grave de su cantante (excepto para quien ya la conocía de Electrobikinis, su grupo anterior). Tres años después publicó Espera la Pálida, que a pesar de ser un buen disco está por debajo de su debut. Poco después surgió la noticia: Tulsa suspendía sus actividades indefinidamente porque su vocalista se trasladaba a trabajar a New York. Desde entonces la única señal de vida fue la publicación de un EP grabado de manera artesanal y casi clandestina que responde al nombre de Ignonauta.

Cuando ya casi habíamos abandonado las esperanzas de escuchar nuevos temas de Tulsa, el sello Gran Derby Records anuncia a principios de éste 2015 la publicación de La Calma Chicha, título del nuevo disco de Tulsa, que por cierto cuenta con una muy bonita portada obra de Juan de la Rica.

La Calma Chicha empieza con Leña, bonita canción sobre amor agotado que va creciendo poco a poco a golpe de teclado y batería, explotando justo al momento en que la vocalista pronuncia “cuánta leña tiene que caer para que se ahogue este amor. Esta leña nunca más arderá”. A continuación la magnífica Oda al Amor Efímero, una preciosa y melódica letra que canta dulcemente Miren, siendo sostenida por un efectivo colchón de sintetizadores. Sigue con la aceleración de Gente Común, en la que nos sorprenden con unas bases rítmicas calcadas a, ni más ni menos y por sorprendente que parezca, Joy Division. La siguiente, Casa, con una instrumentación muy saturada que funde la voz de Miren Iza hasta hacerla ininteligible en un tema con ciertas reminiscencias mybloodyvalentinianas.

La segunda parte del disco se abre con la maravillosa Los Amantes del Puente y su letra sobre la aceptación de la sumisión en el amor y con referencias a la dura película de Leos Carax. Sigue con Bosque, canción que no acaba de despegar y que cuenta con la colaboración del McEnroe Ricardo Lezón. Después de la serenidad de la anterior canción, unos saltarines sintetizadores inician la juguetona y bailable En tu Corazón sólo hay Sitio en los Suburbios, contrastando su ritmo delicioso con una lírica metafórica y triste. Disminuye la intensidad con Ay, canción de tono frágil que se convierte en un lamento y el disco termina con la relajada y serena Los Ilusos que de la mano de sus mullidos sintetizadores nos conducen al final del disco.

La Calma Chicha es un disco corto, 9 canciones para 34 minutos de disco, medida perfecta para que se nos haga escaso y nos quedemos con ganas de más. A la particular y preciosa voz de su vocalista se le suma el talento de sus compañeros de viaje: Charlie Bautista y Carasueño. La producción conjunta del disco reduce prácticamente a la mínima expresión la presencia de guitarras sustituyéndola por sintetizadores y programaciones y lo cierto es que estos nuevos ropajes le sientan estupendamente a Tulsa.

Las letras de Miren Iza continúan narrando historias de amor desgarradas y de finales infelices, pero a diferencia de las de Solo Me Has Rozado –presididas por la rabia y el despecho- en este disco se habla de la aceptación de la desigualdad de las partes en las relaciones amorosas, relaciones de sumisión desesperanzada y de pérdida anunciada.


En resumen, un magnífico disco que gana con las escuchas y que cuenta con temas enomes como Oda al Amor Efímero, Los Amantes del Puente y En tu Corazón Solo hay Sitio en los Suburbios manteniendo un alto nivel el resto de canciones y que sitúa a Miren Iza, si es que no lo era ya, en una de las mejores vocalistas de este país, y con diferencia.   
ODA AL AMOR EFÍMERO

EN TU CORAZÓN SOLO HAY SITIO EN LOS SUBURBIOS

LOS AMANTES DEL PUENTE


La Calma Chicha en Spoti

sábado, 18 de abril de 2015

The New Raemon- Oh Rompehielos. Una crítica.



A inicios de este año,  casi sin haberse anunciado, Ramón Rodríguez -The New Raemon- anunció que publicaba su nuevo disco: Oh Rompehielos, disco que es ya el quinto en siete años y para el ha vuelto a su discográfica habitual BCore.

Desde la publicación de su primer disco, A propósito de Garfunkel, The New Raemon se ha convertido en un peso pesado dentro del panorama pop-rock indie de nuestro país, siendo un referente con su pop relatador de relaciones infelices salpicadas con un cierto punto irónico. Buena prueba de su importancia reside en que además de sus discos, no ha dejado de realizar  colaboraciones con diferentes miembros de esta escena (Francisco Nixon, Maga y algunos más).


En esta ocasión el disco ha sido producido por el mismo Ramón Rodríguez, teniendo muy claro el sonido que quería conseguir y valiéndose de una gran banda para ello. Además de sus colaboradores habituales Marc Prats, Marc Clos y Salvador Garrido, ha fichado para la ocasión a Salvador D’Horta y Javi Vega (Maga).


El disco empieza con Una Historia Real, tema que enseguida nos introduce en el universo Draemoniano, para seguir con Oh Rompehielos con un bajo muy presente  como onomatopeya del avance del barco entre el hielo siguiendo los dictados de la letra de la canción. A continuación la joya del disco, Reina del Amazonas, un magnífico tema pop con un estribillo coreable –nada frecuentes en su universo- y lo más cercano a un hit luminoso en toda su carrera. Después de tanta luz y euforia, El Yeti nos lleva a un lodazal en forma de canción larga (cinco minutos) de ritmo sostenido como un vals cansino mientras en la letra nos relata la aceptación del fracaso de una relación. Canción con aroma a clásico pero que se nos hace demasiado larga y que sirve para virar el disco hacia un tono amargo acorde con los últimos discos de The New Raemon.


En Mientras sea Intruso, los sonidos del multiinstumentista Marc Clos toman el protagonismo de la canción por encima de la letra de la misma. La siguiente Quimera es otra de los temas destacados del disco, con sus letra plagada de reproches y una metáfora sobre espadas que puede tener diferentes interpretaciones (alguna de ellas bastante retorcida). Desencuentros, junto con El Yeti, es la sima abisal del disco con su durísima letra circular sobre la pérdida y el rechazo, secundada por una batería contundente que subraya el efecto demoledor y que toma totalmente el mando en la siguiente Al Margen. Tanto ésta como Los Hechos, son 2 canciones breves de escasos dos minutos presididas por el rencor y los reproches, en las que ajusta cuentas terminando con “siempre escuchas a los mediocres, siempre escuchas a los que no cuentan”.


Y sin darnos cuenta llegamos a la última canción del disco, la bonita Moneypenny, que nos sorprende con su tono esperanzado subrayando la sensación de ligereza y libertad después de quemar los lastres que anclan su camino. Y con esta semidibujada sonrisa de satisfacción  finaliza Oh Rompehielos.


A pesar de la intensidad de las letras, el disco se hace muy corto. 31 minutos repartidos en 10 canciones que empieza bonito y luminoso y que a partir de El Yeti deriva claramente hacia los relatos de trasfondo amargo, marca de la casa. Es curioso, porque en este disco es donde más se pueden observar, por una parte, las letras directas y aunque desazonadoras envueltas de forma ligera en su inicial A propósito de Garfunkel combinadas con la oscuridad que preside su anterior lanzamiento, Tinieblas por Fin. El hecho de disponer de la banda con la que ha contado para la grabación le da un gran empaque al sonido y permite apreciar los múltiples arreglos que salpican las canciones.

Como pasa en los anteriores discos de The New Raemon, Oh Rompehielos no es un disco de enganche inmediato, sino que gana y crece exponencialmente con las escuchas.


Aunque en diversas entrevistas Ramón Rodríguez haya manifestado que el disco refleja un cambio de ciclo, un romper con cosas del pasado (reflejándose tanto en la imagen del disco como en la canción que le da título), creemos que se trata de un ruptura más  a nivel conceptual y en sus letras que no en la temática o en su sonido. A nosotros no nos parece tanto una ruptura sino un paso adelante. Otro más en su carrera.

 REINA DEL AMAZONAS


OH ROMPEHIELOS
Oh Rompehielos en Spoti

martes, 7 de abril de 2015

Deneuve- Berlín


Fíjate bien, yo que dejé de ir al Berlín
para evitar el trago de encontrarte allí
y tener que comportarme como si aún fuéramos grandes.

Y ahora, mírame, he vuelto del exilio,
sin encontrar nada especial, tampoco a ti.
Porque nunca es tarde para reaccionar y darse cuenta
que esta ciudad parece más grande si tú no estás.

Siempre creí que era imposible estar vivo sin ti
y en parte es cierto, cierto.
Pero, ya ves, sobreviví y sin rencor puedo decir
que no te quiero, que no te quiero.

Siempre creí que era imposible estar vivo sin ti
y en parte es cierto, cierto.
Pero, ya ves, sobreviví y sin rencor puedo decir
que no te quiero, que no te quiero,
ya no te quiero, ya no te quiero,
ya no te quiero, ya no te quiero ...